El color para calmar

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¿Creéis que los colores influencian vuestro estado de ánimo? ¿Pensáis que un determinado color puede contribuir a calmaros e incluso otros produciros justo lo contrario? Imagino que la mayoría de vosotros ya sabéis la respuesta, pero por si os quedaba la menor duda, la respuesta es sí.

En este post quiero hablaros de los colores, que aplicados en la decoración de vuestros hogares y espacios de trabajo, os pueden ayudar a obtener un mayor nivel de paz y tranquilidad.

Los colores ejercen una gran influencia en nuestro estado de ánimo, de hecho nos afectan tanto a nivel psicológico como a nivel fisiológico, ya que algunos experimentos han demostrado que las personas invidentes también reaccionan al color. Éste influye en nuestro cuerpo, mente y emociones, de ahí que tengamos predilección por determinados colores y tonalidades.

De los diferentes estudios realizados sobre el color se concluye que cada color y tonalidad ejerce una vibración distinta en nosotros y que, de entre toda la gama cromática, hay ciertos colores y tonalidades que favorecen a aportar un mayor grado de calma y placidez.

A continuación os hago un breve listado de estos colores beneficiosos para nuestro bienestar:

Blanco roto o crudo

El blanco en sí no es un color, ya que funde todos los colores del arco iris y refleja la luz natural. Es el color de la pureza en la mayoría de las culturas y ofrece protección. El blanco puro en grandes dosis puede ser demasiado frío y duro pero si se mezcla con otro tono se obtiene el blanco roto o crudo, el cual, al igual que el resto de las tonalidades de blanco, transmite frescura a la vez que confort ya que permite descansar la vista. Es capaz de conseguir que un espacio parezca más amplio y alto. Es un color muy limpio que aporta un cierto aire natural además de aportar serenidad.

Beige

Se trata de un color neutro con muchas variantes, que podemos encontrar en las playas y desiertos, por lo que en general da sensación de calidez además de evocar a lo natural. Es un color relajante para cualquier estancia, asimismo, igual que el blanco, al tratarse de un color claro, permite que nuestra vista descanse sobre él, lo que nos da sensación de confort y comodidad y, al tratarse también de un color que refleja la luz, nos da sensación de limpieza.

Azul

Es un color frío que ejerce el efecto opuesto al rojo. Recuerda el agua y el cielo; el tiempo parece pasar con mayor rapidez en un ambiente azul o verde ya que nos sentimos relajados. La exposición al azul puede liberar once hormonas relajantes en el cuerpo, es un color tranquilo que se asocia con la comunicación, reflexión e inteligencia. Puede tranquilizarnos cuando nos sentimos estresados y en sus tonalidades más suaves encontramos un fantástico inductor del sueño.

Verde

El verde es el color del equilibrio ya que se encuentra en el centro del arco iris. Es el color de la naturaleza y se puede utilizar con fines terapéuticos en el hogar y espacios de trabajo para aportar sensación de espacio abierto. También se asocia con la claridad, la comprensión y los aspectos del corazón, sobre todo del amor incondicional y desinteresado. El color verde tiene un efecto calmante, la vibración del verde elimina nerviosismo. Un entorno verde de tonalidades pastel suaves y poco saturadas: verdes/beige y verdes/gris alivian la fatiga y actuan como tónico para todo el cuerpo. Este color también se puede introducir simplemente con plantas, además éstas nos ayudan a conectar con el mundo natural.

Rosa

Este color de tonalidades suaves también tiene cualidades calmantes. Las ondas del color rosa hacen que las glándulas liberen hormonas que restringen la liberación de adrenalina, que a su vez reduce el ritmo cardíaco. Los rosas favorecen la delicadeza y se asocian con el amor maternal y nutritivo. Es muy recomendable emplearlo en algunos elementos de la decoración textil y da muy buenos resultados combinado con el gris.

Púrpura, lila y lavanda

El color púrpura se asocia con lo aristocrático y majestuoso; no obstante, posee asociaciones espirituales, es un color que puede ayudar a favorecer la meditación. Este color, junto con el lila y el lavanda en sus tonalidades más suaves, pueden contribuir a aportar calma y armonía.

Gris

Este color es bastante controvertido en nuestra cultura ya que es el más neutro de los colores, conocido por ser un color sin fuerza, la mezcla del negro y el blanco; simboliza la melancolía, la duda y supuestamente carece de energía. Sin embargo, es un color valorado y apreciado en la arquitectura y el interiorismo, ya que es un color calmante que conecta muy bien con la parte racional: personifica la responsabilidad, la constancia y la disciplina. El gris nos recuerda a los inviernos, a las lluvias, días sombríos y nublados, quizás por esto despierta en el ser humano un sentimiento de melancolía. Tiene la capacidad de transmitir la sensación de que todo está ordenado y organizado. Combina a la perfección con amarillos, naranjas, rosas, verdes y azules de tonalidades claras. Es un color comodín igual que el negro.

Y aquí se acaba este post. Espero que os haya servido de ayuda para conseguir que vuestros espacios, poco a poco, vayan adquiriendo esta deseada placidez.

¡Hasta el próximo post!

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Menos es más

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En este inicio del blog quiero empezar con este post por explicaros algo muy básico pero muy beneficioso a su vez… se trata de aplicar la premisa “menos es más” en los espacios. Este concepto lo fijé en mi mente desde que empecé la carrera de interiorismo y a lo largo de estos años lo he ido incorporando en algunos otros aspectos de mi vida enseñándome a valorar y disfrutar más de las pequeñas cosas que te regala la vida.

Vivimos en una sociedad de consumo en que queremos tener más y más cosas sin pararnos muchas veces a pensar si realmente necesitamos lo próximo que vamos a adquirir y a esto se le suma que vamos acumulando cosas y más cosas que ya ni recordamos que tenemos. Esta conducta conlleva que en las viviendas hayan más cosas de las que deberían haber, llegando en algunos casos a hacer que los espacios resulten incómodos y poco prácticos y esto, sin darnos cuenta, nos va produciendo estrés.

Así que, en primer lugar, os recomiendo que antes de adquirir un nuevo objeto o mueble hagáis la reflexión de si es necesario o no obtenerlo; por un lado os ayudará a no derrochar y por otro a vivir en un espacio más controlable donde el orden será más fácil de poder mantener.

En segundo lugar os recomiendo que hagáis una revisión de todas las cosas que tenéis (ropa, objetos, muebles… etc.) y valoréis qué es lo que realmente es necesario y os gusta y lo qué no. Tenéis que tener en cuenta que las personas vamos evolucionando y cambiando y lo que en un momento de nuestras vidas nos gustaba y nos identificábamos con ello, puede perfectamente que ahora no sea así. Si tenéis objetos que ya no os gustan no dudéis en darlos a otras personas o deshaceros de ellos si ya no están en buen estado. No os sintáis culpables, pensad que han cumplido la función necesaria durante un tiempo de vuestra vida, la culpabilidad no nos ayuda nada en esta labor de limpiar nuestro alrededor.

Cuando vivimos en espacios donde la premisa “menos es más” está aplicada, nuestros niveles de energía suben y esto ocurre porque cuando observamos nuestro alrededor éste nos transmite calma, serenidad y confort. Son aquellos espacios donde se encuentran los muebles necesarios sin llenar el espacio sin motivo, no se encuentran objetos que no se utilizan habitualmente, tampoco se encuentran objetos que no nos gustan, cada cosa está guardada en un lugar apropiado sin estar apretada en espacios pequeños y no hay objetos rotos ni aparatos que no se utilizan.

Esta limpieza requiere de tiempo y paciencia, no se puede pretender hacer de un día para otro. Os animo a que vayáis haciéndolo poco a poco, día tras día en vuestros hogares, veréis como el esfuerzo al final tendrá la recompensa de simplificaros vuestro día a día, haciendo que vuestras vidas sean más fáciles y agradables, y esto no es poco!

¡Hasta el próximo post!

 

 

Y empiezo…!

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Desde hacía ya un tiempo que me apetecía mucho tener un pequeño espacio donde poder escribir. Por fin ha llegado el día y me atrevo a hacerlo…. así que allá voy con esta primera presentación!

Algunos de vosotros ya me conocéis y sabéis que soy diseñadora de interiores y que desde hace un año empecé una nueva etapa profesional por cuenta propia. Durante este tiempo se ha ido gestando y ha ido tomando forma mi proyecto profesional, el cual a la vez de ilusionante, tengo que confesaros que, también se me hace aterrador.

A lo largo de este periodo he tenido muchas idas y venidas, momentos de tristeza, miedo e incluso he sentido soledad y con la sensación de que a lo mejor todo este tiempo no habría servido para nada. Pero poco a poco se ha ido construyendo lo que para mí ahora es un proyecto motivador, lleno de valores y con el que creo podré contribuir con mi granito de arena a que las personas vivan mejor en sus casas y espacios de trabajo. Éste para mí ha sido el motivo principal para que hiciera el “clic” para tirar adelante con ilusión y valentía todo esto.

Seguramente estaréis pensando que soy muy pretenciosa al pensar que con mi profesión puedo contribuir a la mejora de las vidas de las personas y está claro que no soy médico, una profesión que admiro y reconozco que sería incapaz de ejercer, pero sí que estoy convencida de que con la realización de un buen proyecto de interiorismo se puede llegar a tener un mayor bienestar e incluso conseguir una mejora en la salud.

Para obtener estos beneficios se tienen que tener en cuenta una serie de premisas y valores en el proceso del diseño, así como también la distribución, sistemas sostenibles de energía y agua, elección de colores y materiales, mobiliario e iluminación. En este blog quiero ir desvelando mes a mes estos diferentes aspectos del interiorismo y la decoración que pueden ayudar a que vuestro hogar o espacio de trabajo sea un lugar más sostenible y sano. Espero de todo corazón que este espacio os sea útil y que también lo disfrutéis. Bienvenidos/as!